LA HUIDA DE HITLER

LA HUIDA DE HITLER

El supuesto cráneo de Hitler es de una mujer



Un grupo de expertos de la Universidad de Connecticut ha demuestrado que el fragmento de cráneo que se atribuía al Führer perteneció en realidad a una mujer de 40 años.

¿Hitler escapó?

El cadáver de Hitler nunca se encontró y no hay ninguna prueba concluyente de que muriera en Berlín. Esto ha sido el origen de diferentes historias y de muchos rumores sobre una pregunta que millones de personas se han hecho y aún hoy se hacen: ¿Escapó Hitler de Berlín? 


La versión oficial siempre ha sido que se suicidó, junto a su esposa Eva Braun, en el bunker de la Cancillería de Berlín, Hitler de un disparo y Eva Braun tomando cianuro. También existe un libro titulado Yo quemé a Hitler (Ich habe Adolf Hitler verbrannt), escrito por Erich Kempka. La historia oficial del suicidio de Hitler se fundamenta en los testimonios contradictorios y parciales de tres hombres de la SS, que estuvieron a su servicio durante una década y quienes afirmaron haber visto su cadáver. 



Por el contrario, el hitlerismo esotérico sostiene que Hitler nunca murió en Berlín, sino que huyó y murió a una edad avanzada. 



Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial se han presentado al público varias fotografías del supuesto "cadáver de Hitler"; en algunas aparece quemado y en otras sin lesiones aparentes. Resulta bastante raro y contradictorio el hecho de que algunas de las imagenes hayan sido fotografiadas, según la versión oficial, por los mismos alemanes que, según esta versión oficial, intentaban hacer desaparecer el cuerpo del Führer para esconder su muerte. ¿Se trataba de dejar "pruebas" falsas que hicieran creer en la muerte de Hitler en Berlín? 

Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, aparecieron muchas informaciones, a veces contradictorias, sobre el destino de Hitler. Algunos periódicos publicaron cosas tan dispares como que Hitler estaba escondido en un monasterio de budistas tibetanos, que había huído a España o que utilizó un submarino para llegar a Suramérica o a la Antártida. 

Según el escritor Patrick Burnside, Hitler sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial, se evadió de Berlín en un avión jet y desde Noruega se embarcó con sus seguidores en un convoy de U-Boote viajando hasta la costa patagónica de la Argentina, donde, en la falda de los Andes, vivió tranquilo por casi 15 años. Sólo en la Argentina hubo cuatro testigos que afirmaron que se toparon con Hitler entre los años 1945 y 1957. 

Por otro lado, Stalin nunca creyó que Hitler muriera en Berlín. Tras la guerra, en la famosa Conferencia de Potsdam con Churchill y Truman, le informó a su colega americano que Hitler había escapado. Cuando el presidente americano Truman le preguntó a Stalin si Hitler estaba o no muerto, Stalin respondió: "No. El mariscal Gregory Zhukov, cuyas tropas ocuparon Berlín en 1945, declaró después de una concienzuda y larga investigación: 'No hemos encontrado ningún cadáver que pudiera ser el de Hitler'". 


También es significativo el hecho de que los norteamericanos interrogaran durante muchas horas al almirante Dönitz, el almirante de la flota alemana de submarinos, repitiéndole insistentemente la misma pregunta: ¿A donde ha llevado Vd. a Hitler? También las tripulaciones de algunos submarinos alemanes, que se rindieron pocos días tras el fin de la guerra, fueron interrogados sobre "el escondite de Hitler". 

Y los aliados preguntaron a Dönitz con razón, puesto que el mismo Dönitz había declarado durante la guerra lleno de orgullo: „Die deutsche U-Boot Flotte ist stolz darauf, daß sie für den Führer in einem anderen Teil der Welt ein Shangri-La gebaut hat, eine uneinnehmbare Festung“, cuya traducción fiel es: "La flota alemana de submarinos está orgullosa de haber construido para el Führer, en otra parte del mundo, un Shangri-La, una fortaleza inexpugnable". 

En la década de los 50 corría el rumor de que Hitler había conseguido escapar a una base secreta del III Reich en el Polo Sur. En 1952 Dwight D. Eisenhower dijo: "Hemos sido incapaces de descubrir ni una sola evidencia que pruebe la muerte de Hitler. Mucha gente cree que Hitler escapó de Berlín". 

El jefe del consejo americano en la revanchista parodia de juicio de Nürnberg, Thomas J. Dodd dijo: "Nadie puede decir que [Hitler] esté muerto". El General Mayor Floyd Parks, comandante general del sector americano en Berlín, añadió que él mismo se encontraba presente cuando Zhukov entraba en Berlín, y éste declaró que pensaba firmemente que Hitler podría haber escapado. Lt. Gen. Bedell Smith, jefe del Estado Mayor del general Eisenhower en la invasión sobre Europa, y más tarde, director de la CIA, declaró públicamente el 12 de octubre de 1945: "Ningún ser humano puede decir de forma concluyente que Hitler esté muerto". 

Los aliados permitieron que fuera el Ejército Rojo el que asediera y tomara finalmente Berlín. Una victoria completa hubiera significado la captura de Hitler, a quien Stalin quería vivo, como traidor del pacto de no-agresión que ambos firmaron en 1941. A un batallón especial de la Smersh se le ordenó tal captura pero cuando llegaron al búnker, sólo encontraron los cadáveres de Goebbels, su mujer Magda y sus seis hijos, todos envenenados con cianuro para evitar su captura por las tropas soviéticas. 

El coronel W. J. Heimlich, anterior jefe de los servicios de inteligencia de los EE.UU. en Berlín, declaró que él estaba a cargo de determinar lo que le había pasado a Hitler, y tras una cuidadosa investigación, su informe decía: "No hay evidencia que pruebe la teoría del suicidio de Hitler". También afirmó que: "En base a la presente evidencia, ninguna empresa de seguros de vida en Estados Unidos pagaría la prima por Adolf Hitler". 

El juez del proceso-parodia de Nürenberg Michael Mussmanno publicó en su libro Diez días para morir: "Rusia debe aceptar la culpa de que Hitler no muriera en 1945". Sin embargo, Mussmanno declaró que él había entrevistado al camarero personal de Hitler, a su chófer, sus dos secretarias, pilotos, generales, etc., y todos estaban perfectamente de acuerdo en una cosa: Hitler se suicidó. 

Dos días después de que los soviéticos tomaran Berlín, no hallaron en el búnker ni a Hitler ni sus restos. Más tarde, hallaron un cadáver cuyo rostro era casi idéntico al de Hitler. Lo cotejaron con fotos, midieron su estatura y parecía él. Sin embargo, hicieron firmar en un papel al personal que quedaba en el búnker si el cadáver hallado correspondía al del Führer. Al final resultó ser el de un doble de Hitler. 

Los rusos alegaron haber descubierto, en su momento, varios cuerpos medio enterrados con las características de Hitler, los llamados "Doppelgänger" del Führer. Algunos creen que tenía varios de estos "dobles" y que uno de ellos fue el que murió en el famoso atentado explosivo en su contra en 1944, del que Hitler "sobrevivió milagrosamente", según se dijo. 

El oficial soviético Anatoli Klimenko, por ejemplo, uno de los principales encargados de la toma del Reichstag el 9 de Mayo de 1945, declaró que el cadáver supuestamente perteneciente a Hitler calzaba medias tejidas de lana, que el Führer siempre se negó a utilizar en vida, pues las detestaba. 

Por su parte, el mariscal Zhukov negó públicamente la versión oficial rusa de haber encontrado con seguridad el cuerpo de Hitler. Sobre el verdadero paradero de Hitler, declaró: "Mi opinión personal es que se encuentra en algún punto de Europa, tal vez en España". 

Hitler, un hombre sumamente inteligente, podría haber orquestado un gran montaje sobre su muerte, si así lo hubiera deseado. Al fin y al cabo, era el Führer de Alemania y tenía todos los medios y recursos a su alcance para hacerlo. Por eso, de haber efectivamente escapado, es verosímil que creara un mito sobre su destino, con el fin de evitar que nadie pretendiera buscarle. Algunos autores hablan de que el supuesto cadaver que se quemó en Berlín era realmente el de uno de sus dobles. Las declaraciones de los testigos que afirmaron haber quemado su cadáver podrían o bien estar equivocadas (quemaron un cadaver, pero ¿el de Hitler?) o bien ser falsas, mintiendo por el Führer. Es incluso posible que se aleccionara a todas las personas susceptibles de ser interrogadas al respecto sobre lo que debían declarar, y también es posible que se les hiciera creer premeditadamente a todos ellos que Hitler se suicidó. Estas sospechas se basan fundamentamente en el hecho de que, aunque la historia del suicidio al principio sonaba convincente, no se puede olvidar que todos eran absolutamente partidarios y fieles a Hitler. 

El que fue secretario de estado de EE.UU. Jimmy Byrnes, en su libro Frankly Speaking, escribe: "Cuando estaba en Potsdam en la reunión entre americanos, británicos, rusos y franceses, Stalin dejó su silla para brindar conmigo, cuando le pregunté sobre su teoría acerca de la muerte de Hitler". Stalin dijo: "No está muerto: seguro que escapó a España o Argentina". 

El número de la revista The Plain Truth de Junio del 52 se titulaba «¡Hitler puede estar vivo!». El artículo revelaba que en 1940 el Reich Alemán comenzó a trasladar un ingente número de maquinaria al Polo Sur con el objeto de construir en un continente desconocido una estación secreta, un nuevo Berchtesgaden para el Führer. 

El informe continuaba explicando cómo los técnicos vaciaban un monte entero en la Antártida para construir un nuevo refugio completamente camuflado, en un continente más grande que Europa a 9.000 Km de África, 3.000 Km de la Tierra de Fuego en Sudamérica y 7.000 Km de Australia. 

Hacia el quinto día de la caída de Berlín, se encontraron unos restos calcinados envueltos en tela en el jardín del búnker. Se formó una comisión de médicos, denominada comisión Autopsia para estudiar tales restos. Analizando la dentadura de Hitler y comparándola con la dibujada por el ayudante de su dentista personal, ambas coincidían a la perfección. Al final la autopsia estuvo amañada. 

La revista Bonjour y el parisino Le Monde tenían artículos sobre la huída de Hitler al Polo Sur. El almirante Doenitz en 1943 declaraba: "La flota de submarinos habrá amarrado en algún punto del Polo, en algún punto paradisíaco". Aunque no decía dónde, Bonjour señalba que en 1940 ingenieros nazis habían comenzado la construcción de edificios capaces de soportar temperaturas de 60 grados bajo cero. 

Por otra parte, es cierto que los archivos sobre Hitler, que están en manos de los rusos, siguen clasificados y como uno de sus secretos mejor guardados, casi 60 años después. 

Los restos de lo que se pensaba eran Hitler y Eva Braun fueron enterrados en un bosque cercano a Buch, y al final fueron inhumados en la ciudad de Magdeburgo. Lo que es cierto es que ambos cadáveres fueron enterrados y exhumados sucesivamente por las Smersh por lo menos en unas tres o cuatro veces, siempre de noche. 

En el programa As it happens del 17 de septiembre de 1974 en la Televisión Canadiense, el Dr. Ryder Saguenay, cirujano dental de la UCLA, dijo que Hitler había ordenado un avión especial (posiblemente un Arado Ar-234) para abandonar Berlín con todos los registros médicos y dentales y radiografías de los más altos dirigentes nazis hacia un destino desconocido. De ahí que los registros dentales que se usaron para identificar el posible cadáver de Hitler se sacaran de la memoria de un asistente dental de Hitler que más tarde desaparecería. 

Con la Glasnost en Rusia y al principio de los 90, los protagonistas de la Smersh que participaron en los enterramientos y desenterramientos de Hitler decidieron contar su secreto al mundo. Fueron conducidos de Rusia hasta Alemania y señalaron el punto exacto del último enterramiento del Führer. Pruebas realizadas con un radar terrestre localizaron dos objetos anómalos en el subsuelo, en el mismo sitio donde señalaron los ex-oficiales rusos, hoy un abandonado taller de coches. Las excavaciones que se llevaron a cabo tan sólo dieron con un hueso, y no parecía ser humano. 

El editorial del diario Zig Zag del 16 de enero del 48 de Santiago de Chile aporta nuevas evidencias. El 30 de abril de 1945, el capitán de aviación Peter Baumgart llevó en avión a Hitler, su esposa Eva Braun y unos cuantos leales del aeródromo de Tempelhof al de Tondern en Dinamarca. Desde allí tomaron otro avión hasta Kristiansund en Noruega, desde donde embarcaron en un convoy de submarinos hacia rumbo desconocido. 

En 1993, en uno de los archivos de la KGB en Moscú, se permitió filmar por primera vez, y con un permiso oficial, uno de sus secretos mejores guardados. Cuidadosamente envuelto en un papel, mostraban al mundo restos de lo que dicen es el cráneo de Hitler. En el cráneo aparece un orificio de bala, según el cual Hitler se habría disparado en la boca, pero la historia oficial es que Hitler se disparó en la sien... Por otro lado, ¿por qué los rusos mostraron tan sólo un fragmento de cráneo? Una prueba de ADN solucionaría con casi total certeza las dudas sobre si ese fragmento de cráneo es o no de Hitler. Si los rusos afirman su autenticidad, ¿por qué no se comparan las muestras de ADN de ese fragmento con muestras del ADN de parientes de Hitler muertos? 

Lo que a Hitler sí que le importaba y sí que quería evitar a toda costa es que se produjeran hechos como los que le ocurrieron a Mussolini y Clara Petacci una vez muertos, cuando sus cuerpos fueron llevados al Duomo de Milán y allí estuvieron colgados varios días y noches para que todo el que pudiera acercarse escupiera. 

La existencia de planes de huída está clara con sólo tener en cuenta a una figura tan clave como desconocida de la Segunda Guerra Mundial: el General de la SS Heinrich Müller, jefe durante todo el tiempo de la Amt IV (Gestapo) y a quien por eso se conocía coloquialmente como Gestapo Müller. El o los planes que hubiera para una posible huída de Hitler seguro que estaban bajo su directo control, y hasta posiblemente diseñados por Gestapo Müller. Se sabe de él que estuvo en Berlín y que visitaba la Cancillería con regularidad hasta Marzo de 1945 cuando, como por arte de magia, desapareció de la faz de la Tierra y nunca jamás se volvió a saber de él. Él es, exceptuando al propio Hitler, el más alto jerarca del Nacional-Socialismo al que ni Weissman, ni la CIA, ni el Mossad, ni la KGB jamás echó el guante. Parece por tanto razonable pensar que Heinrich Müller y Adolf Hitler huyeron junto a un número indeterminado de fieles (como por ejemplo Eva Braun).

HITLER EN ARGENTINA


Abel Basti: "Tengo pruebas que Hitler murió en 1960"


Pintura que representa a Adolf Hitler a una edad de 70 años



"La mayor revelación es un documento secreto alemán autentificado el cual lista a Hitler como uno de los pasajeros evacuados en un avión desde Austria a Barcelona el 26 de abril de 1945".

Aunque la historia oficial sostiene que Hitler se suicidó con su esposa recién casada, Eva Braun, el 30 de abril de 1945 y sus cadáveres fueron quemados por otros en el búnker de Berlín, Abel Basti afirma con evidencias que la historia es una fabricación.

Según la investigación meticulosa de Basti, el líder del tercer Reich pasó sus últimos años como un comerciante de arte y con una cirugía plástica facial para cambiar su apariencia.

Estos son sólo dos de las sorprendentes revelaciones que el respetado periodista argentino y historiador Abel Basti documenta en su libro,
El Exilio de Hitler.


La revista TIME anuncia la muerte de Hitler en 1945


Mientras que el libro fue un bestseller en toda América del Sur, se ha suprimido en los Estados Unidos y la Federación de Rusia. Esos dos países aún mantienen la historia del suicidó del Führer durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial.



Periódicos del mundo informan que Hitler a muerto... ¿Estaban equivocados?

La afirmación de que Hitler y algunos altos funcionarios del Schutzstaffel (SS) escaparon de Alemania y huyeron a América del Sur no es nueva.

Nil Nikándrov observa (Fundación de cultura estratégica, "
todos la líderes del tercer Reich huyeron a América Latina"): "en su bien documentado, El Mito de la Supervivencia de Hitler (1981), Donald McKale identifica la fuente más antigua del mito del escape de Hitler hacia el hemisferio sur como la rendición inesperada de un submarino alemán a principios de julio de 1945 en Mar del Plata, Argentina.

"Varios periódicos de Buenos Aires, en desafío de las declaraciones de la Armada Argentina, dijeron que habían vistos botes de goma desembarcar desde y otros submarinos avistados en el área.

"El 16 de julio de 1945, The Chicago Times realizó un sensacional artículo en el que Hitler se fugó a la Argentina."




16 de julio de 1945: Chicago Times informa de que Hitler huyó a América del sur


El cuento de Hitler en Argentina surgido primero en un libro en 1947

"Ladislao Zsabó, un anunciante húngaro, fue testigo de la llegada del U-530 y vio a su tripulación desembarcar. Había escuchado que el destino era la Antártida alemana y, por error, hizo una suposición de que Hitler había escapado a la Antártida y publicó el libro Hitler está Vivo, donde habla sobre la posible ubicación de Hitler, en las propiedades de la Reina Maud, todo lo contrario, el mar de Weddel, que fue luego renombrado Neuschwabenland, cuando la zona fue explorada en 1938/39 por la expedición alemana encabezada por el Capitán Ritschter.


Símbolo Nazi en un muro del complejo en la Patagonia

"Zsabó hizo una incorrecta suposición.

"El había leído el libro del profesor Hugo Fernández Artucio publicada en 1940, Nazis en el Uruguay, él habría descubierto que realmente hubo un plan refiriéndose a la Antártida alemana, pero esto no es más que el término para la Patagonia y que esta información había sido hecha pública en Nueva York en 1939." [Nil Nikandrov]



El nido del águila "piedra en el muro del complejo alemán, Argentina.

Basti tenazmente profundiza

Cuando existe mucho humo por lo general es un incendio. Basti estubo acorralado en ese fuego durante siete años de investigaciones a veces duras.


El autor-periodista Abel Basti sostiene una copia de su libro

Visitó personalmente el complejo habitacional alemán rodeados por los guardias de seguridad con rostro muy serio, entrevistó a los testigos sobrevivientes en aldeas cercanas a la fortalezas, e incluso obtuvo autenticas fotografías de Hitler y Braun durante sus años de exilio.


Supuesta foto de Adolf y Eva con su hija Urich en Argentina

"Basti escribió que A. Hitler, E. Braun y los colaboradores más cercanos del Führer volaron desde la ardiente Berlín a España... y luego cruzaron el Océano Atlántico en tres submarinos y llegaron a Argentina.

"En julio y agosto de 1945 Hitler y su camarilla aterrizaron en la provincia de Río Negro, cerca del pueblo Caleta de los Loros y luego se internaron en Argentina.

"Supuestamente, el mismo camino secreto preparado por el personal de Himmler jefe de la SS fue usado más tarde por Bormann, Mengele y Eichmann.

"Basti detalla el viaje de A. Hitler y E. Braun en Argentina con la asistencia de simpatizantes nazis locales y describió la vida familiar de la pareja durante la cual, a pesar de las dificultades de la clandestinidad, incluso tuvieron hijos."



Supuesta foto de Hitler disfrazado, en una reunión en Buenos Aires, 1952

Tácticas obstruccionistas soviéticos

Los soviéticos no eran útiles en el tema de la muerte del líder alemán.

"Los soviéticos continuaron siendo difíciles. Se negaron permitir a los occidentales en Berlín incluso después de la rendición del Gobierno de Dönitz y los últimos ejércitos en el campo de mayo 7-9. El 10 de mayo, anunció la existencia de los cuerpos quemados en el patio de la Cancillería, pero sólo admitieron que uno podría ser Hitler. El mismo informe continuó diciendo que nunca se podría encontrar su cuerpo.

"El 6 de junio, un portavoz del ejército soviético en Berlín anunció inequívocamente que Hitler se había suicidado y que su cuerpo había sido identificado. Tres días más tarde, Marshall Zhukov, el jefe del ejército soviético dio una Conferencia de prensa con el Viceministro de Relaciones Exteriores Andrei Vishinski mirando sobre su hombro. "No se ha identificado el cuerpo de Hitler", dijo. "No puedo decir nada definitivo sobre su destino. Podría haber volado lejos de Berlín en el último momento. "" [Nil Nikandrov]



Entrevista con Basti

En una entrevista en programa de noticias de Argentina, el periodista Santiago Romero entrevistó a Abel Basti sobre el escape de Hitler, la vida en la Patagonia, y los acontecimientos que siguieron a la Segunda Guerra Mundial. ["Hitler huyó a la Patagonia en un submarino que zarpó desde Vigo" Editado.]

¿Cuál es su tesis de la fuga de Hitler?

–Hitler escapó vía aérea a Austria y luego a Barcelona. La última etapa fue en submarino, desde Vigo, con rumbo directo al litoral de la Patagonia. Finalmente, Hitler y Eva Braun, en un coche con chófer y guardaespaldas –una caravana de por lo menos tres automóviles– se trasladaron hasta Bariloche. Allí se refugiaron en la estancia San Ramón, a unos 15 kilómetros al este de ese pueblo. Se trata de una estancia de 100.000 hectáreas, con costa en el lago Nahuel Huapi, que estuvo en manos de alemanes desde principios del siglo XX, época en que pertenecía a un principado alemán, el de Schamburg-Lippe.



Una supuesta casa de la familia Hitler: Hacienda San Ramón

–¿En qué se basa para afirmar que Hitler estuvo España tras huir del búnker de Berlín?

–La presencia de Hitler en España me la confirmó un hoy anciano sacerdote jesuita, cuya familia era amiga del jefe nazi. Y también tengo testimonios que aluden a reuniones que mantenía con su séquito en la hostería Las Quebrantas, en Cantabria. Además, un documento de los servicios secretos británicos revela que en esos días un convoy de submarinos nazis partió de España y, tras una escala técnica en las islas Canarias, continuó su periplo hacia el sur argentino. En uno de esos submarinos viajaban Hitler y Eva Braun, que desembarcaron en la Patagonia entre julio y agosto de 1945, al amparo del presidente de facto Edelmiro Farrell y de Juan Domingo Perón, entonces su ministro de Guerra. Existe también un significativo documento del FBI, que ordenó buscar a Hitler en España después del final de la II Guerra Mundial.



El señor y la señora Hitler en España antes del viaje a la Patagonia

–¿Dónde embarcó hacia la Patagonia?

–Todos los datos apuntan a la costa gallega, que fue una verdadera base de aprovisionamiento de los submarinos nazis durante la batalla del Atlántico, hasta el punto de que Churchill consideró la posibilidad de invadirla, acción que fue desechada cuando consiguieron hacerse con la máquina "Enigma" que descifraba los mensajes de la flota nazi y el curso de la guerra submarina cambió de signo. Existe la posibilidad de que embarcara en Vigo o en Ferrol, pero es casi seguro que lo hizo desde Vigo, según el MI6 británico.

–¿Cómo vivió en Argentina?

–Hitler vivió con su esposa y sus guardaespaldas en situación de fugitivo. Los primeros años estuvo en la Patagonia y luego vivió en provincias ubicadas más al norte. Durante los primeros años mantuvo reuniones en diferentes partes de Argentina e incluso en Paraguay con otros nazis y referentes de la derecha internacional. No tenía el clásico bigotito y estaba rapado, así que no era fácilmente reconocible. Vivió alejado de los grandes centros urbanos, aunque tuvo reuniones en Buenos Aires. Murió en los años sesenta en Argentina.Ahora investigo sus últimas horas y el destino de sus restos.

–¿Tuvo acceso a documentos de la antigua Unión Soviética?

–Stalin sostuvo hasta su muerte en 1953 que Hitler había escapado. Stalin les comunicó esta misma información a los aliados en 1945. Hay tres versiones taquigráficas de Stalin en las cuales se comprueba que sostuvo que el líder alemán había huido. En Argentina he entrevistado a personas que estuvieron con Hitler. En los archivos rusos hay abundante documentación que demuestra que Hitler escapó.

–¿Qué repercusión tuvo su libro en la versión oficial sobre la muerte de Hitler?

–La versión de la fuga es rechazada oficialmente en Rusia, a pesar de que las últimas investigaciones han demostrado que los supuestos restos de Hitler guardados en el Kremlin no son tales.. Lo mismo ocurre con las naciones involucradas en la guerra: Estados Unidos acaba de reclasificar a 20 años todo el material oficial relacionado con esta historia, y cuando se cumpla ese plazo seguramente volverá a ser reclasificado; los ingleses han reclasificado a 60 años la documentación que demuestra que Hitler escapó. Los investigadores no podemos tener acceso a esa información.

–¿Cómo es posible que los cazanazis isrelíes no lo encontraran?

–Todos los servicios secretos del mundo sabían que Hitler había escapado y que estaba en Argentina, al igual que sabían lo de Mengel, del que hay todo tipo de pruebas documentales y nunca hiceron nada.



Supuesta foto de Hitler recibida por Abel Basti de forma anonima


Investigadores del nazismo en la argentina exigen al gobierno que libere información militar clasificada

Resurge el misterio de los submarinos alemanes


Imágenes satelitales revelan en la costa de Caleta de los Loros dos pequeñas siluetas que podrían ser los submarinos alemanes


En 1957 el Sr. Mario Chironi, piloto d eun Piper PA 11, volando sobre Caleta de los Loros en un día de mar calmo avistó y fotografió lo que pensó que eran dos submarinos hundidos

La Armada se niega a abrir archivos, pero varios historiadores aseguran que en el golfo San Matías hay por lo menos un acorazado hundido, como los dos detenidos en Mar del Plata.


Retazos de la historia del siglo XX. Una ilustración de los submarinos alemanes que utilizaba el nazismo y que muchos jerarcas habrían usado para escapar después de la derrota.
La historia oficial dice que en el invierno de 1945 llegaron al país dos submarinos nazis y que las naves quedaron detenidas en el puerto de Mar del Plata. Sin embargo, los meses que siguieron a la caída del Tercer Reich los avistamientos de submarinos no identificados se contaban por docenas a lo largo de la costa atlántica, de San Clemente del Tuyú a Tierra del Fuego. Eso piensa un puñado de entendidos que brega por estos días para que el Estado libere la información clasificada desde entonces en los archivos de la Armada. Consideran que si eso ocurriera, podría liberarse información vital para la reconstrucción del relato del día después de la Segunda Guerra Mundial.

Los submarinos serían parte de una operación de escape de los integrantes del Alto Mando alemán, aseguran el periodista Juan Salinas y el escritor Carlos De Nápoli en el libro Ultramar Sur. Documentación oficial constata que el 18 de julio de 1945 el torpedero ARA Mendoza persiguió y atacó a un submarino no identificado, que podría estar hundido en el golfo San Matías.


                           

El U-530 se entrega en Mar del Plata Argentina

Afines de la 2ª Guerra Mundial, en 1945, dos submarinos alemanes se rindieron en la Base Naval de Mar del Plata. El 10 de Julio de 1945 se rindió el U-530, con su tripulación de 54 hombres comandada por el Oberleutnant Otto Wermouth; el 17 de Agosto se rindió el U-977, con 31 hombres bajo el comando del Oberleutnant Heinz Zchaffer. Se dan aquí algunos datossobre los mismos y algunos comentarios sobre historias y libros al respecto.


Las circunstancias en las que se entregaron el U-530 y el U-977 en la base naval de Mar del Plata dejaron muchas incógnitas y los espacios en blanco desvelan a los investigadores hasta el día de hoy. Las versiones de ambos capitanes son insustanciales y dejan entrever que formaban parte de una operación mucho mayor, en la que posiblemente –según Salinas y De Nápoli– no menos de seis submarinos habrían viajado en convoy al sur.

Estos submarinos son conocidos por los investigadores como “los submarinos fantasmas de Hitler”, debido a que desde su llegada se especuló con que en ellos pudo haber escapado Adolf Hitler junto a su esposa, Eva Braun. A la hora de interrogar a los tripulantes de los dos submarinos rendidos en Mar del Plata, los oficiales argentinos insistían con la pregunta: “¿Trajeron a Adolf Hitler?”.

Durante décadas, los pescadores de la zona contaron que dos submarinos estaban hundidos desde la guerra en la Caleta de los Loros, una playa desierta de la provincia de Río Negro, y que eran visibles durante la bajamar. Casi una docena de testigos coincidían en la descripción de los submarinos y en su ubicación. Incluso fueron vistos desde una avioneta por Mario Chironi, director de Aeronáutica de Río Negro en los años 50.

La última vez que fueron avistados fue en la década del 80 por el profesor Vidal Pereyra, empleado de la Compañía Lahusen y habitante de Viedma. Algunos investigadores, como el barilochense Abel Basti, creen que la acumulación de arena del conjunto de dunas que rodean la Caleta es el motivo por el cual los submarinos siguen estando allí, pero bajo un manto de sedimentos.

Operación Calypso. La extradición en 1995 del capitán de las SS Erich Priebke, que vivía sin esconderse en Bariloche, despertó el interés por las historias relacionadas a la actividad nazi en la Argentina. Como consecuencia de la presión de la prensa internacional para que las Fuerzas Armadas, la Policía Federal y la SIDE liberaran sus archivos sobre el tema se creó la CEANA –la Comisión de Esclarecimiento de Actividades Nazis en la Argentina, dependiente de Cancillería–. La CEANA oficializó la versión de que sólo dos submarinos llegaron a la Argentina.

Ante la insistencia de investigadores y periodistas patagónicos como Basti, en 1997 el gobierno de Carlos Menem decidió realizar una expedición a la Caleta de los Loros con el fin de comprobar si estaban hundidos “los submarinos de Hitler”, pero sobre todo para ver si afectaban la navegación.

Esta operación se llamó Calypso. El nombre podría deberse a los radares Calypso que equipan a submarinos de la Armada Argentina. También al barco del francés Jacques-Yves Cousteau, que navegó por el golfo San Matías durante octubre de 1975, según dicen algunos, buscando los submarinos alemanes. El creador de El mundo submarino se había destacado durante la guerra como miembro de la resistencia contra los nazis.


                                       U-977 EN EL MAR DE PLATA


El 19 de agosto de 1997, la Operación Calypso bajo el mando del capitán de Navío Diego Miles movilizó hasta el golfo San Matías a los barcos ARA Gurruchaga, ARA Comodoro Somellera y ARA Yrigoyen. Antes del traslado de las naves, aeronaves Grumman S2-Tracker especiales para lucha antisubmarina hicieron una pasada por la zona y detectaron dos “puntos fuertes” MAD (anomalías magnéticas) y dos puntos más, que indicarían la presencia de navíos de metal en ese lugar. Otros dos puntos se sumarían a esos cuatro, dando un total de seis en la zona de búsqueda denominada “Esmeralda”.

En 2006, la Armada reflotó el tema a pedido de un grupo de historiadores y elevó a la ministra de Defensa, Nilda Garré, un informe que decía que el resultado de las búsquedas había sido “negativo”. Sin embargo, en ese informe se establece como criterio de búsqueda “la presencia de obstáculos en el fondo, no asentados en las cartas náuticas, que constituyen peligros a la navegación”. Si los submarinos de Hitler estuvieran cubiertos de arena, tal como asegura Basti, no constituirían un peligro para la navegación y, por ende, la búsqueda de obstáculos resultaría negativa, lógicamente.

Durante todos estos años, distintos oficiales de la Armada aseguraron que en Caleta de los Loros no hay submarinos. Mientras tanto en Kiel, Alemania, en el Museo Memorial de Laboe del arma submarina alemana, se exhibe un mapa mundial que marca con cruces los lugares en los que yacen los marineros germanos dentro de sus “ataúdes de acero”. Una enorme cruz roja sobre el golfo San Matías marca que en aguas argentinas hay al menos un U-Boot hundido.

En 2008, el periodista Abel Basti elevó un pedido de información pública amparado en el decreto 1172/03, requiriendo a la Armada que se le permita el acceso a toda la información disponible sobre la Operación Calypso. El jefe de la Armada, el almirante Jorge Godoy, intervino en el expediente para asignar carácter de secreto militar a todos los archivos relacionados, sin dar justificación alguna.

La figura de secreto militar contempla la preservación de toda información que pudiera afectar la seguridad nacional. Ante su pedido de reconsideración, el Ministerio de Defensa ratificó la decisión de clasificar los archivos de la Operación Calypso como secreto militar. Como si los submarinos de Hitler acecharan todavía a profundidad de periscopio.

FBI DESCLASIFICADO


Los archivos del FBI indican que la Oficina investigó algunos de los rumores sobre la supervivencia de Hitler.

Enlace a la pagina del FBI:
http://translate.google.es/translate?hl=es&sl=en&u=http://vault.fbi.gov/adolf-hitler&prev=/search%3Fq%3DFBI%2BHITLER%26rlz%3D1C1FLDB_enES509ES519

EL ESCAPE DE HITLER:
 

https://www.youtube.com/watch?v=Hg-By9SslLU

LOS NAZIS EN ESPAÑA














 

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